• La insurgencia ha abandonado la actividad en el triángulo suní y se ha desplazado al norte del país y a las zonas shiís
• Los grupos se siguen nutriendo de voluntarios que transitan por Siria e Irán









 







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ANTONIO BAQUERO
RABAT


La alianza entre terroristas islámicos y militantes del Baaz (nacionalistas árabes) que se ha convertido en la pesadilla de EEUU en Irak ha sobrevivido a las ofensivas de las tropas ocupantes. Apoyada desde el extranjero, la insurgencia ha abandonado el triángulo suní y su centro de operaciones en Faluya para concentrar su ofensiva en Mosul y en las zonas shiís.

A >> Redespliegue de los radicales

La ofensiva militar sobre Faluya sólo tuvo un éxito parcial. EEUU recuperó la ciudad y destruyó la base de operaciones que los terroristas tenían allí. Esa operación obligó a los tres principales grupos armados –Monoteísmo y Guerra Santa, los Seguidores del Islam y el Ejército de los Seguidores de la Tradición del Profeta– a hacer un nuevo despliegue. Los terroristas han abandonado la zona de Faluya y se han desplazado al norte y a las zonas shiís. Debkaflie, una web israelí especializada en terrorismo, asegura que Monoteísmo y Guerra Santa (Tawhid wal Jihad), de Abú Musab al Zarqaui, se ha trasladado a las afueras de Bagdad y a territorio shií, donde pretende aterrorizar a esa comunidad.
Por su parte, el Ejército de los Seguidores de la Tradición del Profeta (Yaish Ansar Asuna) se ha desplegado en el norte, especialmente en Mosul. Allí es donde, según esta página de internet, los terroristas “van a llevar a cabo su principal ofensiva”, pues quieren atacar “a la vez a las fuerzas de EEUU y a las tropas kurdas”. En el triángulo suní, se quedan los Seguidores del Islam (Ansar al Islam).

B >> Caballos de Troya en la policía y el Ejército

Los coches o camiones bomba han sido la técnica más utilizada por los terroristas. Pero el éxito que supuso para ellos atentar dentro del cuartel estadounidense en Mosul ha reforzado la puesta práctica de otro tipo de acciones. Los servicios secretos occidentales temen “una ola de atentados suicidas” calfiican de Caballo de Troya: “Acciones kamikazes perpetradas por terroristas que, con cinturones bomba, se inmolan tras infiltrarse en instalaciones del Gobierno iraquí o de las tropas ocupantes”. Según esas fuentes, los terroristas “intentan reclutar a jóvenes iraquís enrolados en la policía o el Ejército, pues ellos podrían fácilmente atentar desde dentro”.
A ojos de EEUU, sólo son de fiar los 168 miembros de la Unidad de Respuesta de Emergencia, el cuerpo de élite que protege al primer ministro, Iyad Alaui. Menos confían en los 2.894 miembros de la Fuerza de Intervención y en los 1.091 de la Fuerza de Intervención Civil. El resto de policías y militares son vistos como individuos que pueden ser reclutados por Al Qaeda como informadores, colaboradores o suicidas.

C >> Numerosos refuerzos exteriores

La insurgencia iraquí dispone de 4.000 hombres, entre iraquís y voluntarios venidos de todo el mundo islámico, aunque los más numerosos son los sirios, saudís y yemenís. Las tropas de EEUU no consiguen sellar las fronteras iraquís, por donde se calcula que, en las últimas semanas, pueden haber pasado 1.200 voluntarios árabes.
Según fuentes israelís, Siria es el principal punto de tránsito de radicales. Egipcios, jordanos, libaneses, sirios, y en menor medida marroquís y argelinos, son trasladados hasta Damasco, donde se les entrena en dos campos, Al Fateh y Al Zahra. De allí se les lleva a la región fronteriza de El Hasake, de donde pasan a Irak. Siria rechaza esas acusaciones.
Los radicales del Golfo se infiltran por las fronteras de Arabia Saudí y Kuwait. Mientras, los procedentes del Sureste Asiático viajan en avión hasta Irán antes de infiltrarse en Irak. El Gobierno de Teherán está en el punto de mira de EEUU, que no sólo le acusa de facilitar el paso de los radicales. Washington considera además que el régimen de los ayatolás da cobijo a algunos líderes de la insurgencia, que utilizan el refugio iraní para organizar los ataques en Irak.

D >> La insurgencia amenaza a los países vecinos

La inestabilidad en Irak salpica ya a toda la región, especialmente a Arabia Saudí, Jordania y Kuwait, países amenazados por elementos de la insurgencia iraquí que han conseguido infiltrarse en su territorio. Desde hace 10 días, los servicios jordanos de seguridad se han lanzado a la caza de un grupo denominado Los Regresados de Faluya. Se trata de un grupo de hombres que escapó de la ciudad iraquí antes de que fuera ocupada por EEUU y que, según los servicios secretos jordanos, pretende perpetrar un atentado en el reino hachemí. La amenaza era tan grave que, a finales de enero, la familia real jordana fue evacuada de Ammán por temor a un atentado.
Las fuerzas de seguridad saudís se han movilizado en la búsqueda de ese grupo, pues se sospecha que se oculta en la frontera entre Arabia Saudí y Jordania. Los servicios de seguridad de varios países alertan de que Al Qaeda pretende atentar contra los jefes de Estado de Kuwait y Omán.


Noticia publicada en la página 12 de la edición de 2/9/2005 de El Periódico – edición impresa. Para ver la página completa, descargue el archivo en formato PDF